
Quiénes somos
Quién está detrás de Cinco junto al mar, por qué escribimos sin nombres y qué puedes esperar aquí, y qué no.
Somos cinco: dos adultos y tres hijas de seis, ocho y diez años. Vivimos en la Costa del Sol, no de vacaciones, sino con mochilas, reuniones de colegio y factura de la luz. Esta página es la respuesta a las preguntas que nos hacen una y otra vez: amigos en Alemania, familias recién llegadas al pueblo y nosotros mismos, cuando todavía no estábamos aquí.
Por qué escribimos sin nombres ni fotos
Nuestras hijas tienen seis, ocho y diez años. No han pedido salir en internet. Por eso aquí no hay nombres, ni caras, ni datos que permitan deducir dónde vivimos. Las llamamos «la mayor», «la mediana» y «la pequeña», y así seguirá hasta que tengan edad de decidirlo ellas.
Quién es responsable legalmente de esta página está completo en el aviso legal: es obligatorio y no tenemos nada en contra. Nuestras hijas, simplemente, no pintan ahí.
Qué son las imágenes de esta página, y qué no
Todas las fotografías son imágenes ambientales de la región, no fotos familiares. Las ilustraciones de los temas administrativos y escolares las hemos hecho nosotros. Así que si en algún sitio aparece una familia en la playa: no somos nosotros.
Qué vas a encontrar
Cuatro secciones que siguen a grandes rasgos nuestro propio orden:
- Llegar: el papeleo que hay entre «nos mudamos» y «vivimos aquí».
- Colegio y niñas: elegir centro, matricular y la respuesta honesta a cuánto tarda de verdad el español.
- Día a día y vivienda: alquilar, el invierno subestimado y lo que cuesta un mes en familia.
- Planes y playas: lo que funciona con seis, ocho y diez años a la vez.
Qué no vas a encontrar
Ni asesoramiento jurídico, ni consejos fiscales, ni ofertas inmobiliarias. Somos una familia, no un despacho. Todo lo que hay aquí es nuestra experiencia, escrita con la mayor precisión posible y con la fecha en la que era cierta. Las administraciones cambian normas, los precios se mueven y lo que a nosotros nos funcionó puede no funcionarte a ti. Comprueba siempre plazos y formularios en el organismo competente.
Y algo más: no vendemos nada. Si eso cambiara algún día, aparecería marcado con claridad en el artículo correspondiente, como publicidad y no escondido.
Por qué hacemos esto
Porque en nuestro primer año nos habría ayudado enormemente que alguien hubiera escrito que el padrón importa más que todo lo demás, que las casas aquí son frías en invierno y que una niña de ocho años pasa medio año callada antes de hablar español. No estaba escrito en ninguna parte. Ahora sí.