Pediatra, urgencias y tarjeta sanitaria: cómo lo organizamos con tres niñas
La sanidad pública andaluza, el pediatra del centro de salud, el seguro privado, los teléfonos de urgencias y la farmacia, contados desde el día a día de una familia de cinco.

La primera infección llegó en la tercera semana, en domingo, cómo no, y con la pequeña, cómo no. En ese momento no teníamos ni tarjetas sanitarias ni pediatra ni idea de dónde se va un fin de semana. Salió bien, pero desde entonces la sanidad encabeza cualquier lista de mudanza que escribimos.
Cómo se entra en el sistema público
El servicio público andaluz es el Servicio Andaluz de Salud, el SAS. Quien trabaja o es autónomo aquí y cotiza está cubierto, y los familiares con él. Entrar tiene tres pasos:
- Número de la Seguridad Social y confirmación del alta. Sin eso no hay tarjeta.
- Ir al centro de salud de tu zona. Allí se da de alta a los cinco y se asigna un médico. Lleva pasaportes, NIE, padrón y el alta de la Seguridad Social.
- Recoger la tarjeta. La tarjeta sanitaria llega unas semanas después. Hasta entonces vale el justificante de la cita.
Lo mejor para nosotros fue el segundo paso: cada niña tiene un pediatra asignado. No una cita con quien esté libre, sino su pediatra, en el centro que está a dos calles y que la lleva hasta los catorce años. Las tres están con la misma doctora, lo que simplifica enormemente las citas.
Citas, esperas y la aplicación
Las citas de medicina de familia y pediatría las pedimos por la app o el portal del SAS. Funciona bien: eliges hueco, vas y ya está. Para casos agudos los centros tienen consulta sin cita, en pediatría normalmente por la mañana.
Donde el sistema se atasca es en el especialista. Una cita de dermatología o traumatología puede tardar semanas o meses. Precisamente por eso, y no por falta de calidad, contratamos un seguro privado después del primer año. Lo usamos casi solo para especialistas y para las consultas en las que queremos estar seguros de habernos entendido.
Qué hacer en una urgencia
- 112 es el número general de emergencias, multilingüe, válido en toda España.
- 061 es la emergencia sanitaria en Andalucía.
- Urgencias: los centros de salud grandes tienen, y los hospitales por supuesto. A los niños se les suele ver rápido.
- Farmacia de guardia: cuál está abierta se indica en la puerta de cualquier farmacia y se consulta en internet.
La farmacia es mucho más que una farmacia
Fue la sorpresa más agradable. La farmacia es el primer recurso para todo lo pequeño: una erupción, una picadura, dolor de garganta, una garrapata, una quemadura solar. Te aconsejan, te llevas algo y no hace falta cita. Para una familia con tres niñas eso cambia el día a día de forma notable.
Costes: la asistencia sanitaria pública es gratuita para menores. En medicamentos los adultos pagan una parte según ingresos, muy por debajo de lo que conocíamos.
Dentista: donde empieza lo privado
La odontología está solo parcialmente cubierta. En Andalucía hay un programa de salud bucodental infantil que cubre revisiones y tratamientos básicos; más allá de eso, y en adultos casi todo, es privado. Los precios varían mucho y se negocian. Visitamos tres clínicas hasta dar con una que se toma en serio a las niñas y da presupuestos por escrito.
El idioma en la consulta
En los municipios de la costa muchos médicos hablan inglés y algunos alemán. En el sistema público no se puede dar por hecho. Dos cosas ayudan: llevar los síntomas escritos en español (vale un traductor automático) y acudir acompañado a las consultas importantes. Al principio cometimos el error de asentir por cortesía. Eso se paga cuando se habla de dosis.
Nuestro balance
La atención es buena, para menores muy buena, y nos cuesta menos que en Alemania. El precio es paciencia con los especialistas y disposición a entrar en un sistema distinto, uno en el que la farmacia hace mucho y el especialista poco. Si tuviéramos que dar un solo consejo: dad de alta a la familia en la sanidad las primeras semanas, no cuando llegue la primera fiebre.
Preguntas frecuentes
¿Vale la tarjeta sanitaria europea?
Para vacaciones sí; para vivir aquí no. En cuanto estés empadronado y de alta en la Seguridad Social te das de alta en el sistema español y tienes tu propia tarjeta.
¿Hace falta seguro privado?
Necesario no es. Aun así muchas familias lo contratan porque al especialista se llega en días en lugar de en semanas.
¿Cómo funciona la farmacia?
Muchas cosas que en otros países requieren receta se resuelven aquí en el mostrador tras una consulta. La farmacia es el primer recurso para lo pequeño, y es mucho más rápida que pedir cita.
Todo lo que hay aquí es nuestra experiencia, no asesoramiento legal. Las administraciones cambian normas, precios y formularios continuamente: comprueba siempre la web oficial antes de cada cita.

