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Coche, carné e ITV: el papeleo que nadie tiene en el radar

Registrar el carné de conducir, importar o comprar coche, ITV, seguro, impuesto municipal y normas de sillitas infantiles en España, contado por una familia de la Costa del Sol.

·8 min de lectura

Ilustración: coche con carné de conducir y pegatina de inspección

Llegamos con un familiar cargado hasta el techo y matrícula alemana, convencidos de que el tema del coche estaba resuelto. Fue el principio de unos ocho meses de papeleo, al final de los cuales vendimos ese coche y compramos otro aquí. Visto ahora, deberíamos haberlo hecho desde el principio.

El carné de conducir

Un carné alemán es válido en España, punto. Esa es la buena noticia y la razón por la que mucha gente cree que no tiene que hacer nada. En la práctica es media verdad: si tu residencia está aquí, conviene inscribirse en el registro de conductores de la administración de tráfico. Sin esa inscripción te quedas en tierra de nadie en cuanto aparecen puntos, multas o una renovación.

La inscripción no es un canje: conservas tu carné. Solo hace que el sistema español sepa que existes. Cita con la administración, pasaporte, NIE, padrón y un certificado médico de un centro reconocido (hay uno en cualquier ciudad mediana, media hora, importe moderado).

¿Conservar el coche extranjero o venderlo?

Quien reside permanentemente en España no puede circular indefinidamente con matrícula extranjera. Hay que matricularlo aquí, y ese trámite tiene lo suyo:

  • Inspección técnica. El vehículo pasa por la ITV, donde se comprueba que cumple los requisitos españoles. Con vehículos de la UE no suele haber problema, pero es una cita más.
  • Impuesto de matriculación. Según emisiones y antigüedad puede haber un impuesto único. Cero en coches eficientes, notable en motores grandes.
  • Impuesto municipal (IVTM). A partir de entonces se paga una vez al año al ayuntamiento, no al Estado. La cuantía varía bastante entre municipios.
  • Matrícula y documentación nuevas. Después, el coche es español.

Hicimos números: en nuestro familiar de siete años, la matriculación, las tasas y la gestoría costaban aproximadamente lo que valía el coche. Así que lo vendimos —en Alemania, donde ese mercado es mejor— y compramos aquí uno de segunda mano.

La ITV

La Inspección Técnica de Vehículos es obligatoria y más llevadera de lo que parece: llegas, coges turno, pasas por la nave y sales con la pegatina. Se pide cita por internet. Periodicidad: la primera a los cuatro años, después cada dos y anual a partir de los diez. La pegatina va en el parabrisas y la policía la mira de verdad.

El seguro

El seguro a terceros es obligatorio. El equivalente al todo riesgo se llama todo riesgo. El mercado es competitivo y los precios se negocian: en el segundo año nos ahorramos un porcentaje de dos cifras con una llamada y la referencia a una oferta de la competencia. Importante para quien llega: los años sin siniestros de tu país no se trasladan solos. Pide un certificado a tu aseguradora anterior y preséntalo, o empiezas de cero.

Sillitas: más estricto de lo que parece

Los menores de 135 cm deben ir en un sistema de retención adecuado y, por norma general, en los asientos traseros. Delante solo en excepciones muy concretas. Con tres niñas eso significa que en la banqueta trasera tienen que caber tres sistemas uno al lado del otro. Eso condicionó nuestra elección de coche más que ninguna otra cosa. Si necesitas dos sillitas y un elevador juntos, ve a probarlo con tus propias sillas antes de comprar.

Aparcar y el día a día

En los centros urbanos casi todo está regulado: línea azul es zona de pago, amarilla prohibido y blanca libre. Estando empadronado se puede pedir tarjeta de residente en muchos municipios; otro trámite para el que hace falta el padrón. Y en las callejuelas de los cascos antiguos, un coche pequeño es una decisión vital. Nuestro familiar nos costó dos retrovisores en Mijas Pueblo antes de entenderlo.

Si tuviéramos que repetirlo

Vender el coche extranjero antes de venir. Comprar aquí un monovolumen o un familiar con banqueta trasera decente en cuanto estén el NIE y la cuenta. Registrar el carné en el primer trimestre. Y renegociar el seguro a los doce meses. Eso es todo lo que realmente habríamos necesitado.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que canjear mi carné?

Un carné de la UE sigue siendo válido. Si resides aquí de forma permanente conviene inscribirse en el registro de conductores; si no, los puntos, las multas y las renovaciones se complican.

¿Merece la pena traerse el coche?

Unos meses sí. A largo plazo hay que matricularlo aquí, y eso cuesta tiempo, tasas y, según el vehículo, un impuesto de matriculación. Con coches antiguos casi siempre compensa vender.

¿Cada cuánto hay que pasar la ITV?

Los coches nuevos a los cuatro años, después cada dos y, a partir de los diez, todos los años. Sin ITV en vigor el seguro se convierte en un problema si pasa algo.

Todo lo que hay aquí es nuestra experiencia, no asesoramiento legal. Las administraciones cambian normas, precios y formularios continuamente: comprueba siempre la web oficial antes de cada cita.